Un Mundial, una estrella!
Ya queda menos para que empiece el Mundial de Rusia 2018. El 14 de junio a las 17:00 horas la anfitriona Rusia y Arabia SaudĂ inaugurarĂĄn el torneo en el estadio OlĂmpico LuzhnikĂ. A lo largo de mĂĄs de un mes los protagonistas principales de la gran cita serĂĄn los futbolistas, que lucharĂĄn por llevar a su selecciĂłn a la gloria del tĂtulo. A lo largo de la historia de los mundiales muchos han sido los que han pasado a los anales del fĂștbol gracias a sus grandes actuaciones. Repasamos a los mejores jugadores de cada uno de los mundiales. Un Mundial, una estrella.
Uruguay 1930: Guillermo StĂĄbile, primer mĂĄximo goleador
El Mundial de Uruguay en 1930 estuvo marcado por la polĂ©mica debido a las grandes ausencias de las potencias europeas. Loa anfitrionas fueron los primeros campeones tras vencer a Argentina por cuatro tantos a dos. El argentino Guillermo StĂĄbile, a pesar de no levantar el trofeo, se erigiĂł en el principal protagonista de la cita uruguaya. El delantero nacido en Buenos Aires se convirtiĂł en el mĂĄximo goleador con ocho tantos en un gran despliegue de potencia y de remate. âEl Filtradorâ, como le llamaban en su cĂrculo mĂĄs Ăntimo, fue clave para que Argentina lograra el subcampeonato. Sus primeros tantos llegaron en la segunda jornada, en la primera no fue titular, contra MĂ©xico. Los argentinos se impusieron a los mexicanos por seis a tres y StĂĄbile fue el autor de tres goles. En la tercera jornada, el delantero lograba dos tantos mĂĄs para meter a los suyos en semifinales.

En la penĂșltima ronda del torneo Estados Unidos no fue rival para Argentina y los del seleccionador Francisco Olazar se impusieron por un contundente seis a uno. Guillermo StĂĄbile, que por aquel entonces despuntaba en el Club AtlĂ©tico HuracĂĄn, batĂa por dos veces al portero Jimmy Douglas. Uruguay esperaba en la final en el estadio Centenario de Montevideo. StĂĄbile puso por delante por uno a dos a Argentina pero los uruguayos terminaron ganando por cuatro a dos en una remontada memorable. Uruguay levantaba la primera Copa Mundial y Guillermo StĂĄbile hacĂa historia al convertirse en el primer mĂĄximo goleador. Sus Ășnicos ocho goles con la camiseta albiceleste le valieron para ser el primer gran jugador de los mundiales.
Italia 1934: OldĆich NejedlĂœ deja a Checoslovaquia cerca de la gloria
Italia albergaba en el año 1934 la segunda cita mundialista. Checoslovaquia fue la gran sorpresa despuĂ©s de realizar un gran campeonato y plantarse en la final gracias a una extraordinaria actuaciĂłn de OldĆich NejedlĂœ. Por primera vez en la historia cambiaba el formato de competiciĂłn y las eliminatorias serĂan directas. Checoslovaquia se tenĂa que jugar el pase a cuartos de final ante Rumania. Un gol en el minuto 67 de OldĆich NejedlĂœ permitirĂa a los checoslovacos meterse en la siguiente ronda despuĂ©s de vencer por dos a uno. El jugador que se desenvolvĂa principalmente por el lado izquierdo, tanto de extremo como de interior, se convertĂa en el jugador mĂĄs importante para el seleccionador Karel Petru. Suiza esperaba a Checoslovaquia en la siguiente ronda. A escasos ocho minutos para el final volviĂł a aparecer el jugador nacido en ĆœebrĂĄk para anotar el tres a dos y colar a los suyos en semifinales.

El gran partido para Checoslovaquia y para OldĆich NejedlĂœ llegaba el 3 de junio de 1934 ante la potente Alemania. El rĂĄpido y habilidoso extremo no dio ninguna opciĂłn a los alemanes y con tres goles plantĂł a los checoslovacos en la gran final. El futbolista, en una tarde gloriosa, pasaba a la historia gracias a su espectacular partido ante uno de los grandes favoritos para levantar el tĂtulo. Italia, despuĂ©s de ganar a Austria, serĂa el rival de Checoslovaquia en la final. OldĆich NejedlĂœ no pudo repetir la actuaciĂłn de la semifinal y los anfitriones lograron el mundial tras imponerse en la prĂłrroga por dos a uno. Los checoslovacos no pudieron festejar ser campeones pero NejedlĂœ les hizo ser grandes gracias a su excelente actuaciĂłn.
Francia 1938: Silvio Piola lleva a Italia a su segundo tĂtulo
Italia, despuĂ©s de conquistar su primer Mundial, ansiaba con repetir en tierras francesas y las cosas no les pudo salir mejor. La Italia de Silvio Piola pudo derrotar a todos sus rivales para lograr su segundo tĂtulo consecutivo. Silvio Piola, apodado en la Ă©poca por Silviogol, fue clave en la final ante HungrĂa. En octavos de final, los italianos vencieron a Noruega por dos a uno en el tiempo extra gracias a un tanto de Silvio Piola en el minuto 94. El delantero, tercer mĂĄximo goleador de la historia de la selecciĂłn italiana y mĂĄximo artillero de la liga italiana con 290 dianas, comenzaba su participaciĂłn a lo grande. En cuartos de final volviĂł a ser clave con dos goles ante los anfitriones, lo que permitiĂł a Italia vencer por tres a uno y colarse en una de las semifinales.

Los italianos se impusieron a Brasil por dos a uno sin que Piola anotara ningĂșn tanto pero el objetivo de alcanzar la final estaba hecho. El OlĂmpico Yves-du-Manoir era el escenario elegido para albergar el encuentro decisivo entre Italia y HungrĂa. Los hombres dirigidos por Vittorio Pozzo hicieron un gran partido y se impusieron por cuatro a dos. Silvio Piola fue uno de los jugadores del partido, junto a su compañero Gino Colaussi, tras lograr batir al portero Antal Szabo hasta en dos ocasiones. El delantero trajo de cabeza a la defensa hĂșngara, que no pudieron detenerle en ningĂșn momento. Italia lograba el Mundial de Francia 1938 y Silvio Piola, con cinco goles, fue pieza vital para el desenlace del torneo eclipsando al brasileño LeĂŽnidas da Silva, mĂĄximo goleador del campeonato con siete tantos.
Brasil 1950: El Maracanazo tiene nombre y apellidos, Alcides Edgardo Ghiggia Pereyra
DespuĂ©s de la suspensiĂłn debido a la Segunda Guerra Mundial, el siguiente Mundial iba a celebrarse en Brasil. Los anfitriones acudĂan como los principales favoritos para conquistar su primer Mundial de fĂștbol pero apareciĂł Uruguay para escribir con letras de oro una de las pĂĄginas de la historia del deporte rey. Tras las eliminatorias de los anteriores mundiales, volvĂa a aparecer la fase de grupos. Uruguay formaba el grupo 4 junto a Bolivia. Los uruguayos no tuvieron compasiĂłn de los bolivianos y les terminaron goleando por seis a uno. Ghiggia Pereyra fue el autor del tanto que cerrĂł el marcador. En la segunda y decisiva fase, los uruguayos compartirĂan grupo con Brasil, Suecia y España. El delantero Ghiggia fue importante despuĂ©s de marcar el tanto que supuso el dos a dos ante los españoles.

Restaban dos partidos para el final del Mundial de Brasil 1950 y Uruguay necesitaba vencer los dos para alzarse con el tĂtulo. Los suecos fueron un rival muy incĂłmodo pero Ghiggia, con otro nuevo gol, y MĂguez, con dos tantos, terminaron con la resistencia de Suecia con un ajustado tres a dos. MaracanĂĄ presentaba un extraordinario ambiente, 173.850 espectadores presenciaron el partido final entre los anfitriones y Uruguay. Albino Friaça Cardoso puso en ventaja a los locales pero el desenlace pasarĂa a la historia. Juan Alberto Schiaffino puso el empate y cuando mĂĄs apretaba Brasil apareciĂł Alcides Edgardo Ghiggia Pereyra para lograr la hazaña. El delantero de Peñarol se coronĂł como âEl HĂ©roe de MaracanĂĄâ tras batir a Barbosa en el minuto 79 para dar el tĂtulo a los uruguayos y hacer historia en los mundiales.
Suiza 1954: Un gran SĂĄndor Kocsis eclipsĂł a Ferenc PuskĂĄs
Suiza albergaba el quinto Mundial de fĂștbol. HungrĂa se presentaba en el Mundial de 1954 con un equipo repleto de estrellas para poder levantar el tĂtulo. Los hĂșngaros comenzaron como un ciclĂłn despuĂ©s de derrotar sin paliativos a Corea del Sur por nueve a cero. SĂĄndor Kocsis empezaba a dejar su sello con tres goles. En el segundo duelo, Alemania Federal veĂa como HungrĂa pasaba por encima de ellos con un abultado ocho a tres. El delantero Kocsis lograba marcar cuatro tantos, siendo el primer futbolista en anotar ese nĂșmero de tantos a los alemanes. En cuartos de final, Brasil tambiĂ©n sucumbĂa ante una HungrĂa que venĂa de ser campeona olĂmpica en Finlandia en 1952. El jugador nacido en Budapest anotaba dos nuevos tantos en la victoria ante los brasileños por cuatro a dos.

HungrĂa, conocida en esta dĂ©cada de los 50 como los Magiares Poderosos, sorprendĂa al mundo por su fĂștbol. Uruguay, que era la actual campeona del mundo, esperaba a los hĂșngaros en semifinales. Con empate a dos, el pase a la final se tendrĂa de decidir en el tiempo de la prĂłrroga. Los grandes futbolistas siempre aparecen en los instantes adecuados, esto fue lo que hizo SĂĄndor Kocsis. Dos goles del futbolista del Budapest HonvĂ©d metĂan a HungrĂa en la final. En el duelo decisivo, los hombres capitaneados desde el banco por Gusztav Sebes no pudieron con Alemania Federal. Tres a dos fue el resultado definitivo del Mundial de Suiza 1954. SĂĄndor Kocsis no fue capaz de marcar ningĂșn tanto en la final pero se convirtiĂł en el mĂĄximo goleador del mundial con 11 goles, que dejaron muy cerca de la gloria a una HungrĂa llena de talento y de magia.
Suecia 1958: Un jovencĂsimo PelĂ© lleva a Brasil a la gloria
Suecia serĂa el escenario elegido por Brasil para poder lograr su primer Mundial. Los brasileños acudĂan con una selecciĂłn mezcla de veteranĂa y juventud, con Altafini y Zagallo como estandartes principales. Los del seleccionador Vicente Feola no tuvieron problemas para pasar a los cuartos de final gracias a sus victorias ante Austria (3-0), UniĂłn SoviĂ©tica (2-0) y el empate sin goles ante Inglaterra. Un joven PelĂ© no estaba siendo protagonista en este primera fase. Lo mejor estaba por llegar. En cuartos de final, un solitario tanto de PelĂ© llevaba a los brasileños a una de las semifinales. El considerado como mejor jugador de la historia anotaba su primer tanto en una gran cita. Con solo 17 años, PelĂ© era en ese momento el futbolista mĂĄs joven en marcar un gol en un mundial.

Brasil se encontraba con Francia en su camino hacia la conquista del preciado trofeo. Los brasileños lograban el triunfo por cinco a dos en una actuaciĂłn estelar de Edson Arantes do Nascimento, PelĂ©. El delantero nacido en el municipio de TrĂȘs CoraçÔes anotaba los tres Ășltimos goles de los suyos para meter a Brasil en la final ante Suecia, que habĂa derrotado a Alemania Federal. Los suecos opusieron mucha resistencia a los brasileños pero volviĂł a aparecer PelĂ© para, con su magia, anotar dos nuevos goles para dar el trofeo a su paĂs. Brasil conquistaba su primer mundial y aparecĂa PelĂ©. El joven delantero, gracias a sus seis goles y a su fĂștbol, consiguiĂł maravillar a todos los aficionados al fĂștbol. PelĂ©, desde este mundial, siempre serĂĄ parte de la historia del fĂștbol.
Chile 1962: Garrincha aparece para dar a Brasil su segundo mundial
Brasil llegaba a su vecina Chile con la moral por las nubes tras el tĂtulo conquistado en Suecia. Las apuestas para el mundial daban a los brasileños como serios candidatos a repetir el campeonato. Brasil tuvo un comienzo esplĂ©ndido con dos victorias, ante MĂ©xico (2-0) y España (2-1), y un empate ante Checoslovaquia (0-0). PelĂ©, Zagallo y Amarildo se estaban convirtiendo en protagonistas gracias a sus goles en esta primera fase. En cuartos de final es donde comenzaba a aparecer Garrincha. Manuel Francisco dos Santos, apodado âLa AlegrĂa del Puebloâ, fue el autor de dos de los tres goles ante Inglaterra para dar el pase a semifinales a los brasileños. La sociedad que formaba con PelĂ© era la envidia del fĂștbol mundial. Entre los dos destrozaban a las defensas rivales con su tremenda calidad y desparpajo. Eran imparables.

En el partido previo a la final, Brasil destrozĂł a la anfitriona Chile por cuatro a dos. Dos nuevos tantos de Garrincha, acompañados con otros dos de VavĂĄ, metĂan a Brasil en su segunda final consecutiva. En la gran final fueron Amarildo, Zito y VavĂĄ los que marcaron los tres goles para terminar imponiĂ©ndose por tres a uno a Checoslovaquia y dar a Brasil su segundo mundial. Garrincha no pudo perforar la porterĂa rival en el Ășltimo partido de Chile 1962 pero su fĂștbol dejĂł huella y fue vital para que su paĂs celebrara un nuevo Ă©xito tras el logrado cuatro años antes.
Inglaterra 1966: EusĂ©bio no bastĂł para que Portugal llegara al tĂtulo
En el año 1966 el mundial de fĂștbol volvĂa a Europa. Inglaterra serĂa la sede para albergar la gran cita del deporte rey. Portugal era la gran novedad con su primera participaciĂłn en un evento de estas caracterĂsticas. Los portugueses cerraban una primera fase espectacular con pleno de triunfos ante HungrĂa (3-1), Bulgaria (3-0) y la potente Brasil (3-1). Durante estos tres primeros partidos el futbolista que llamĂł la atenciĂłn de todos fue EusĂ©bio da Silva Ferreira. El delantero fue el autor de tres tantos y su potencia dentro del ĂĄrea rival y su calidad llenaba de felicidad a todos los amantes a buen fĂștbol. En cuartos de final Portugal no tuvo piedad de Corea del Norte y la terminĂł pasando por encima por un claro cinco a tres. EusĂ©bio, apodado âLa Pantera Negraâ, se marcĂł una exhibiciĂłn que todavĂa estĂĄ en el recuerdo gracias a los cuatro tantos anotados.

En la semifinal, la anfitriona Inglaterra fue la que apeĂł de la final a Portugal. El gol de penalti de EusĂ©bio no fue suficiente para los portugueses y terminaron claudicando por un ajustado dos a uno. A pesar de caer en la semifinal, Portugal aspiraba a un increĂble tercer puesto en su primera participaciĂłn en un mundial. El delantero EusĂ©bio volviĂł a ver puerta en el triunfo de los suyos ante la URSS por dos a uno para certificar una meritoria tercera plaza en Inglaterra 1966. EusĂ©bio, uno de los grandes de la historia del fĂștbol, tuvo el premio en ser el mĂĄximo goleador con nueve tantos. Portugal no pudo ser campeĂłn pero descubriĂł a uno de los grandes del fĂștbol, EusĂ©bio da Silva Ferreira.
MĂ©xico 1970: Gerd MĂŒller no pudo tener el premio del Mundial
MĂ©xico era la sede elegida por la FIFA para organizar el Mundial de fĂștbol en 1970. Alemania Federal, despuĂ©s de lograr el subcampeonato en Inglaterra 1966, ansiaba con subir al peldaño mĂĄs alto. Los alemanes, dirigidos por Helmut Schoen, realizaron una fase de grupos impecable con tres victorias ante Marruecos (2-1), Bulgaria (5-1) y PerĂș (3-1). El principal protagonista tuvo nombre y apellidos, Gerhard MĂŒller. El delantero del Bayern MĂșnich fue el autor de siete de los diez tantos de los alemanes. Su potencia en el disparo y su contundencia le permitieron recibir el apodo de âTorpedo MĂŒllerâ. Brasil estaba siendo la sensaciĂłn pero Alemania Federal querĂa quitarles el protagonismo. En cuartos de final los alemanes derrotaron a Inglaterra por tres a dos en un apasionante partido. Un gol de MĂŒller en la prĂłrroga dio el pase a semifinales a Alemania Federal.

El estadio Azteca con la presencia de 102.444 espectadores era el escenario para el duelo entre Italia y Alemania Federal. El catalogado como âEl Partido del Sigloâ no defraudĂł e Italia terminĂł colĂĄndose en la final por un tremendo cuatro a tres despuĂ©s de un tiempo extra en el que no hubo alternativas en el marcador por parte de las dos selecciones. Los dos goles de Gerhard MĂŒller no sirvieron para que los alemanes disputasen su tercera final mundialista. Alemania Federal terminarĂa en la tercera posiciĂłn tras su triunfo por la mĂnima ante Uruguay. âTorpedo MĂŒllerâ se quedĂł con el sabor agridulce de no poder disputar el duelo decisivo pero lo que nadie le podrĂĄ quitar es su trofeo al mĂĄximo goleador del torneo con 11 tantos.
Alemania Federal 1974: Grzegorz Lato fue la gran sorpresa
Francia 1938 fue el escenario donde Polonia realizĂł su debut en los mundiales. Alemania Federal 1974 iba a ver la segunda presencia de los polacos en otra gran cita. Polonia realizĂł una fase de grupos para enmarcar con pleno de triunfos ante selecciones como Argentina (3-2) e Italia (2-1). La dĂ©bil HaitĂ sufriĂł una goleada por cero a siete ante una selecciĂłn polaca lanzada en busca de hacer historia. La segunda fase era una realidad. El principal protagonista en los primeros choques fue Grzegorz Lato. El delantero del Stal Mielec polaco fue el autor de cuatro tantos. Su rapidez volvĂa locas a las defensas rivales.

En la fase decisiva Polonia no pudo alcanzar el primer puesto, el que daba acceso a la gran final. Durante el primer partido, un gol de Lato supuso el triunfo ante Suecia. En el segundo duelo los polacos volvieron a ganar, esta vez a Yugoslavia por dos a uno. Grzegorz Lato volviĂł a ver puerta una vez mĂĄs. La aventura de Polonia en Alemania Federal llegaba a su final en el Ășltimo choque ante los anfitriones. Un tanto de Gerhard MĂŒller en el minuto 76 impidiĂł a Lato y a sus compañeros acceder a la gran final. Polonia estuvo muy cerca pero siempre quedarĂĄ en el recuerdo el nombre de Grzegorz Lato. El delantero fue el mĂĄximo goleador con siete tantos y estuvo a un paso de hacer historia conquistando el primer mundial para su paĂs.
Argentina 1978: Kempes hace historia en su tierra
Argentina acogĂa su primer mundial en el año 1978. Todo el paĂs afrontaba con entusiasmo el mundial de fĂștbol. Argentina, despuĂ©s de una primera fase de grupos un tanto irregular, lograba el billete para la segunda fase despuĂ©s de dos victorias, ante HungrĂa (2-1) y Francia (2-1) y una derrota ante Italia (1-0). Mario Alberto Kempes, uno de los mejores jugadores argentinos, estaba pasando desapercibido y Argentina lo necesitaba para unos partidos que se antojaban muy duros. En la segunda fase los argentinos y Kempes mejoraron de la mano. Triunfos ante Polonia (2-0), PerĂș (6-0) y empate a Brasil (0-0) metieron a Argentina en la gran final. Kempes, con cuatro goles, fue el principal responsable de la clasificaciĂłn de los argentinos para el duelo decisivo. El gran momento de âEl Matadorâ habĂa llegado en la fase mĂĄs importante para los de por aquel entonces dirigidos por Menotti.

PaĂses Bajos esperaba en la final. Para conocer al campeĂłn se tuvo que esperar a la prĂłrroga donde un gol de Bertoni en el minuto 115 daba el trofeo a los anfitriones. Argentina se impuso por uno a tres en otro gran partido de Kempes. Antes del decisivo tanto de Bertoni, Kempes habĂa marcado los dos primeros goles de a albiceleste, en los minutos 38 y 105. El pueblo argentino se lanzĂł a la calle para celebrar su primer mundial y para agradecer a Kempes su gran torneo. Sus seis tantos le permitieron ser mĂĄximo goleador del torneo y pasar a ser el Ădolo de toda Argentina.
España 1982: Paolo Rossi encumbra a Italia
España era el paĂs elegido para acoger a las 24 selecciones que iban a luchar por conquistar el Mundial de 1982. Italia, con un gran fĂștbol, fue la que logrĂł el tĂtulo en el Santiago BernabĂ©u en la tarde del 11 de julio. Los italianos no tuvieron el comienzo que deseaban y pasaron por los pelos. Tres empates ante Polonia (0-0), PerĂș (1-1) y CamerĂșn (1-1) vieron peligrar el pase de los de Enzo Bearzot. Paolo Rossi, el gran protagonista de este mundial, estuvo desaparecido durante la primera fase. En la segunda fase, Italia no se mostrĂł titubeante y venciĂł en los dos choques ante Argentina (2-1) y Brasil (3-2). El duelo ante los brasileños fue el punto de partida para Rossi. El delantero del Perugia realizĂł un gran partido y fue el autor de los tres tantos del triunfo.

Los italianos esperaban a Polonia en semifinales y los espectadores que presenciaron el partido en el Camp Nou se deleitaron con Paolo Rossi. El rĂĄpido e intuitivo delantero anotaba dos goles para sellar la victoria de los suyos por cero a dos y cerrar el pase a la gran final. Los tantos de Paolo Rossi habĂan sido importantes hasta este duelo final pero Alemania Federal era un rival muy duro. Paolo Rossi puso en ventaja a Italia y Tardelli y Altobelli finiquitaron la final y dejaron sin validez el Ășnico gol de Breitner. Los azzurris lograban su tercer mundial de la mano de un Paolo Rossi imperial. El delantero terminĂł el torneo como mĂĄximo artillero con seis goles y se ganĂł el respeto y la admiraciĂłn de todo el mundo del fĂștbol.
México 1986: La mano de Dios y la jugada de Maradona
MĂ©xico era el primer paĂs, tras su organizaciĂłn en 1970, que repetĂa como sede de un mundial de fĂștbol. Argentina, tras el descalabro de la cita de 1982 donde no pudo pasar de la segunda fase, se presentaba con ganas de repetir el triunfo de 1978 en la que fueron los anfitriones. Maradona afrontaba su segundo mundial con la ilusiĂłn de hacer algo grande. Los argentinos lograron dos victorias, ante Corea del Sur (3-1) y Bulgaria (2-0), y un empate ante Italia (1-1) lo que les permitiĂł terminar como primeros de grupo. Diego Armando Maradona fue el autor del tanto del empate ante los italianos. En octavos de final fue Uruguay la que cayĂł ante Argentina gracias a un gol de Pasculli. Los cuartos de final eran una realidad para los argentinos y para Maradona.

Inglaterra serĂa el rival para Argentina. El partido no pudo ir mejor para la albiceleste que terminaron venciendo por dos a uno en un duelo inolvidable gracias a Maradona. El astro argentino con un tanto con la mano, denominado con el paso del tiempo como âLa mano de Diosâ, y con un golazo memorable regateando a los jugadores ingleses, metĂa a Argentina en semifinales. Otros dos goles de Maradona ante BĂ©lgica pusieron los dos pies en la final a los argentinos. El partido definitivo tambiĂ©n fue para Argentina, que logrĂł el mundial tras derrotar a Alemania Federal por tres a dos. Maradona no pudo marcar en la final pero su participaciĂłn ya formaba parte de la historia de los mundiales. âEl Pelusaâ fue el segundo mĂĄximo goleador del mundial con cinco tantos, uno por detrĂĄs del inglĂ©s Gary Lineker, pero su paso por MĂ©xico 86 fue estelar. Su fĂștbol siempre estarĂĄ en la retina de los amantes del balĂłn.
Italia 1990: El desconocido Salvatore Schillaci
Italia afrontaba su mundial con ganas de repetir el tĂtulo conquistado en España ocho años antes. Los italianos, liderados desde el banco por Azeglio Vicini, finalizaron la primera fase con pleno de triunfos y con una sorpresa agradable, la apariciĂłn de Salvatore Schillaci. El delantero fue el autor de dos de los goles en las victorias ante Austria (1-0), Estados Unidos (1-0) y Checoslovaquia (2-0). El desparpajo y su facilidad a la hora de ver porterĂa eran las señas de identidad de Schillaci. En octavos de final Italia despachĂł del mundial a Uruguay por dos a cero con otro tanto de Salvatore Schillaci. En cuartos de final, otra diana ante Irlanda de un inspirado âTotĂłâ ponĂa a los italianos en una de las dos semifinales. El delantero nacido en Palermo estaba siendo la sensaciĂłn en un torneo plagado de estrellas como Lineker, MatthĂ€us, Maradona o Klinsmann.

La aventura de Italia finalizĂł en semifinales. El gol de Schillaci que ponĂa en ventaja a los italianos no pudo valer para plantarse en la final. Caniggia y la tanda de penaltis dejaron sin el partido final a Italia. El sueño de lograr el mundial se esfumaba. El consuelo para Italia fue el tercer puesto tras derrotar a Inglaterra por dos a uno con otro tanto de Schillaci. El desconocido Schillaci se convirtiĂł en el mĂĄximo goleador con seis tantos y siempre quedarĂĄ en la memoria su olfato a la hora de ver porterĂa y su gran participaciĂłn en Italia 90.
Estados Unidos 1994: La elegancia de RomĂĄrio conquista el mundial
Brasil viajaba hasta Estados Unidos con la intenciĂłn de romper su sequĂa de mundiales. Desde el año 1970, los brasileños no conseguĂan levantar el ansiado trofeo. En la fase de grupos no tuvo rival y Brasil consiguiĂł colarse como primera de grupo con victorias ante Rusia (2-0), CamerĂșn (3-0) y empate en el Ășltimo duelo ante Suecia (1-1). El gran protagonista de los partidos fue RomĂĄrio. El pequeño jugador del FC Barcelona fue el autor de tres tantos y el quebradero de cabeza para sus rivales. Su verticalidad, velocidad, regate y remate eran la sensaciĂłn del mundial. En octavos de final un gol de Bebeto a los anfitriones puso a los de Caros Alberto Parreira en cuartos donde volviĂł a aparecer la calidad de RomĂĄrio para, con otro tanto suyo, derrotar a PaĂses Bajos y meterse en semifinales.

La sorprendente Suecia era la rival para Brasil previo a la final. A falta de 10 minutos para el final un tanto de RomĂĄrio finiquitĂł el choque y rompiĂł el entusiasmo de los suecos. La final contra Italia estuvo cargada de emociĂłn pero los goles no aparecieron gracias a los fĂ©rreos marcajes de los defensas a RomĂĄrio, por parte brasileña, y Roberto Baggio, en las filas italianas. Los penaltis fueron decisivos para otorgar a Brasil su cuarto mundial. RomĂĄrio, como no podĂa ser de otra manera, no fallĂł su tiro en el segundo lanzamiento. El pueblo brasileño festejĂł el tĂtulo y la apariciĂłn de un nuevo Ădolo, RomĂĄrio de Souza Faria. Sus cinco goles habĂan supuesto el trofeo de campeones en el Mundial de Estados Unidos 1994.
Francia 1998: Zidane reina en su paĂs
Francia llegaba al mundial de su paĂs con toda la ilusiĂłn para coronarse por primera vez como campeĂłn. Su primera fase fue espectacular con un pleno de triunfos. SudĂĄfrica (3-0), Arabia SaudĂ (4-0) y Dinamarca (2-1) no pudieron hacerle sombra a los franceses. A pesar de no marcar ningĂșn tanto, la sensaciĂłn del torneo estaba siendo Zinedine Zidane. El centrocampista francĂ©s, con toda su elegancia sobre el terreno de juego, se estaba mostrando intratable para dar a los suyos el pase a los octavos de final. La Francia de Aime Jacquet sufriĂł mĂĄs de lo previsto ante Paraguay pero un solitario tanto en la prĂłrroga de Laurent Blanc facilitĂł el acceso a cuartos. En esta eliminatoria fue Italia la que no pudo con los anfitriones despuĂ©s de una emocionante tanda de penaltis. Llegaba el momento de la verdad, llegaba el momento de Zidane.

En semifinales esperaban los croatas, que estaban realizando un gran mundial. Dos goles de Lilian Thuram abortaron el de Davor Suker y los franceses, en otro gran partido de Zidane, lograban el acceso a la gran final ante el delirio de todo el paĂs. La imponente Brasil de Ronaldo serĂa la rival en un abarrotado Stade de France. En este tipo de partidos es cuando aparecen las estrellas y es lo que sucediĂł. Zinedine Zidane con dos espectaculares tantos en la primera parte ponĂan la firma a su gran mundial. Petit en el tiempo de descuento puso la guinda al pastel para que Francia levantara su primer mundial de fĂștbol. Muchos futbolistas fueron los que destacaron pero fue uno el que sobresaliĂł, Zinedine Zidane. El elegante centrocampista francĂ©s puso el broche de oro con dos golazos a un fĂștbol inolvidable.
Corea del Sur â JapĂłn 2002: Ronaldo encumbra a Brasil
Por primera vez en la historia de los mundiales la competiciĂłn se iba a disputar en dos paĂses. Brasil acudĂa al continente asiĂĄtico en busca de lograr ser la primera selecciĂłn en acumular cinco tĂtulos. Desde la fase de grupos los hombres de Luiz Felipe Scolari se mostraron muy fiables. En los tres partidos lograron tres victorias ante TurquĂa (2-1), China (4-0) y Costa Rica (2-5). El gran protagonista de estos duelos fue Ronaldo. El delantero vio porterĂa hasta en cuatro ocasiones y se mostrĂł intratable ante las defensas rivales. Su potencia y su calidad a la hora de rematar hacĂan estragos en cada duelo. Un gol de Ronaldo en el minuto 87 servĂa para derrotar a BĂ©lgica por dos a cero en octavos de final. En la siguiente eliminatoria Inglaterra lo puso complicado pero los brasileños tiraron de calidad para terminar venciendo por dos a uno.

Ronaldo, tras no estar muy activo en el choque ante los ingleses, volviĂł a resultar providencial en semifinales. Un tanto del delantero nacido en RĂo de Janeiro puso en la final a los suyos con un golazo en el minuto 49. La apoteosis en Brasil llegĂł en la final ante Alemania. Los brasileños se mostraron muy superiores a los alemanes y Ronaldo volviĂł a impartir otra clase de fĂștbol. Dos nuevos goles de âEl FenĂłmenoâ le sirvieron a Brasil para proclamarse pentacampeona del mundial. Los brasileños estaban en el Olimpo del mundo del fĂștbol a costa de otro jugador que maravillĂł, Ronaldo LuĂs NazĂĄrio de Lima. El catalogado como uno de los mejores delanteros de la historia se proclamĂł mĂĄximo goleador del campeonato con ocho tantos.
Alemania 2006: Fabio Cannavaro, el poder defensivo de Italia
DespuĂ©s del tĂtulo de Brasil, el Mundial de Alemania 2006 partĂa con el favoritismo de los brasileños aunque apareciĂł Italia para quitarles el sabor de la gloria. Los italianos de la mano de su gran poder defensivo liderado por el central Fabio Cannavaro realizaron una gran primera fase de grupos. Dos victorias ante Ghana (2-0) y la RepĂșblica Checa (2-0) y un empate ante Estados Unidos (1-1) fueron la carta de presentaciĂłn de los de Marcelo Lippi. Con solo un gol en contra, el marcado por Zaccardo en propia puerta, los italianos accedieron a octavos de final. Australia tampoco pudo superar el entramado defensivo, liderado por el capitĂĄn Cannavaro, e Italia se plantĂł en cuartos con un solitario tanto de Francesco Totti. Ucrania tambiĂ©n fue un quiero y no puedo en la siguiente ronda. Los italianos vencieron por tres a cero y se colaron en semifinales.

El rival en semifinales se antojaba muy duro para Italia. Alemania llegaba a este duelo en un gran estado de moral despuĂ©s de eliminar a Argentina. Los italianos, como todo el torneo, se mostraron muy seguros en defensa y el partido cayĂł de su lado con dos goles en los Ășltimos minutos de la prĂłrroga marcados por Grosso y Del Piero. Cannavaro hizo un partido para enmarcar. Apenas dejĂł espacios para que Klose, mĂĄximo goleador en la historia de los mundiales, pudiera inquietar al meta Buffon. En la final disputada en el OlĂmpico de BerlĂn esperaba la Francia liderada por Zidane. Italia encajĂł su segundo tanto en el torneo pero un gol de Materazzi llevĂł el duelo a los penaltis y fue cuando los italianos lograron su cuarto trofeo tras anotar los cinco lanzamientos. La final estuvo marcada por la expulsiĂłn de Zidane por un cabezazo a Materazzi pero lo que nadie olvidarĂĄ fue el dominio total y absoluto del capitĂĄn de Italia, Don Fabio Cannavaro.
Sudåfrica 2010: Iniesta pone la estrella en el pecho de España
La tremenda generaciĂłn de futbolistas españoles se citaba con la historia en SudĂĄfrica 2010. El Mundial de 2010 se antojaba realmente interesante. España estaba ante la gran oportunidad de hacer algo grande. Vicente del Bosque y los suyos no tuvieron el comienzo esperado tras caer derrotados por la mĂnima ante Suiza en su estreno en SudĂĄfrica. Contra Honduras y Chile las cosas cambiaron y el buen fĂștbol tuvo su reflejo en sendas victorias para meterse en octavos de final. El centro del campo liderado por el pequeño Iniesta desbordaba y se mostraba insuperable para sus rivales. Casillas, en la porterĂa, Puyol y Sergio Ramos en defensa, y Villa, en la punta del ataque, ponĂan la calidad en las lĂneas restantes. En octavos y en cuartos se sufriĂł en exceso ante Portugal (1-0) y Paraguay (0-1) pero el fĂștbol estaba del lado de los españoles y terminaron accediendo a semifinales con partidos inolvidables de AndrĂ©s Iniesta.

Antes de la final esperaba un hueso duro como Alemania. El partido fue muy intenso con ocasiones en ambas porterĂas pero el pase se iba a dilucidar en una jugada a balĂłn parado. Un cĂłrner en el minuto 73 era rematado de manera imperial por Puyol para desatar la alegrĂa en España. La final ante Holanda estuvo cargada de emociĂłn. Durante el choque cualquiera pudo vencer pero, unas veces Iker Casillas y otras Stekelenburg, evitaron los tantos de unos y otros con grandes intervenciones. En el minuto 116 se produjo la jugada que llevĂł a España a la gloria. Un balĂłn suelto acababa en los pies de Cesc que filtrĂł un preciso pase a AndrĂ©s Iniesta para que el manchego pusiera el esfĂ©rico dentro de las mallas de la porterĂa holandesa. Se desatĂł la locura con el final del partido. España lograba alzar al cielo de SudĂĄfrica su primer Mundial. AndrĂ©s Iniesta, con su gran Mundial y con su tanto en la final, ponĂa la primera estrella en la camiseta de España.
Brasil 2014: Thomas MĂŒller lleva a Alemania al tĂtulo
Alemania despuĂ©s de la decepciĂłn en SudĂĄfrica ansiaba quitarse la espinita realizando un gran papel en Brasil. Las apuestas para el mundial la daban como una de las favoritas. Los tres primeros partidos los saldĂł con dos victorias, ante Portugal (4-0) y Estados Unidos (0-1) y un empate ante Ghana (2-2). El gran protagonista de estos duelos fue Thomas MĂŒller. El delantero fue el autor de cuatro goles y fue un incordio para todos sus rivales. El jugador del Bayern MĂșnich estaba en su mejor momento de su carrera deportiva y su facilidad a la hora de ver porterĂa era mĂĄs que evidente. En octavos de final Alemania sufriĂł para vencer en la prĂłrroga por dos a uno a Argelia. En cuartos de final un solitario tanto de Hummels dio el pase a los alemanes ante Francia. Lo mejor de Thomas MĂŒller aĂșn estaba por llegar en los dos partidos mĂĄs decisivos para lograr conquistar el trofeo.

En semifinales se produjo el encuentro que siempre quedarĂĄ en la retina de los amantes del fĂștbol. Alemania destrozĂł a Brasil por un espectacular uno a siete ante la enorme desesperaciĂłn de los brasileños. El repaso tĂĄctico de Low a Scolari fue monumental. Thomas MĂŒller no quiso perderse la fiesta y fue el autor del primero de los siete goles. Con la moral por las nubes Alemania se prestaba a recibir a Argentina en la final. Los alemanes consiguieron desactivar a Messi y Götze, con un gol en la prĂłrroga, puso el colofĂłn final a un Mundial que pasarĂĄ a la historia del paĂs germano. Thomas MĂŒller no pudo marcar en el decisivo partido pero sus goles durante el torneo fueron vitales para llevar a Alemania a su cuarto entorchado mundial.
Rusia 2018: Se busca campeĂłn, se busca estrella
El 14 de junio se darĂĄ el pistoletazo de salida a un nuevo Mundial de fĂștbol. Rusia acogerĂĄ durante algo mĂĄs de un mes a las distintas selecciones que lucharĂĄn por suceder a Alemania en el palmarĂ©s. Es la gran oportunidad para que jugadores de la talla de Messi, Cristiano Ronaldo, Eden Hazard, Griezmann y un largo etcĂ©tera, pasen a ser parte de la historia de los mundiales. El cetro de campeĂłn estĂĄ en juego y nos esperan encuentros muy emocionantes en los que no habrĂĄ un claro favorito. Se busca campeĂłn, se busca estrella.
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